En este punto, cuando estés leyendo esto, o cuando técnicamente
deberías estar haciéndolo, ya que lo más probable es que este texto no salga de
mi ordenador, lo nuestro ya habrá acabado, será una historia formada a base de
pequeños detalles, pequeños momentos que solo quedarán en mi cabeza, y en la
tuya. Día a día intento creer que no me importa, que estoy preparada para los
finales, así espero que duela menos, pero tu rompes todas esas barreras, entras
poco a poco, yo lo sé. Eso de que ‘tus
labios pueden calificarse como la mayor tortura conocida’ es algo que me viene
grande. Eres la mano que me faltaba para levantarme. Sé que te echaría de menos, y que me tragaría
el orgullo si hiciera falta. Cada noche oigo tu ‘te quiero, y me gustas, por
eso no lo haría’ en mi cabeza, y suena alto, más alto, hasta que me duermo. Dices que estoy loca, que no soy como las
demás, me vacilas, me haces cosquillas, me coges las manos y me pegas a ti, y ahí
es cuando se me pasa todo. Siempre hubo algo que nos unió desde el principio. Y
eso que, asdfghjkl.
Que bonito! Me ha gustado mucho el final! Que lo que sientes no es posible expresarlo con palabras...
ResponderEliminarUn beso :)