Mi foto
Entre graffitis y noches grises, Spain
Tú traete esos ojitos que de la poesía rota ya me encargo yo.

viernes, 31 de agosto de 2012

De repente llega, y te cambia la vida.

Hay ciertas palabras que me recuerdan a ti, a quererte, como por ejemplo ‘casa’. Si, casa. Casa es cualquier lugar en el que esté contigo, casa es donde esté mi corazón, casa es donde haya algo de lo que cueste desprenderse, casa es algo que nunca quieres perder. O ‘teléfono’, teléfono son esas llamadas por la mañana para despertarte, esos mensajes para que te llame yo porque estás sin saldo, saber que a una simple llamada puedo oír tu voz por la mañana dándome los buenos días, o al mediodía, o por la tarde, o por la noche, o a todas horas, minutos, segundos. También la palabra ‘andar’. Andar para coger el tren, y luego el autobús, para finalmente llegar a tu casa, que me estés esperando, porque siempre llego tarde, que te quites los cascos me digas buenos días y me acompañes a comprar un batido de chocolate. Que bajemos andando a la playa y me digas, hoy has llegado x minutos más pronto que ayer. Que hablemos de todo, de todos, menos de nosotros. Que hagamos como que no tenemos nada, y nos miremos como que fuéramos todo. Que ninguno pierda el puto orgullo por el otro. Que nos maten las ganas. Que haya mil oportunidades pero que por miedo no las aprovechemos. No recuerdo cuando te has convertido en algo tan importante para mi, quizás siempre lo hayas sido y no me haya dado cuenta. No recuerdo cuando empecé a sentirlo, porque las cosas importantes no se saben, se sienten. Supongo que las mejores cosas vienen cuando menos te lo esperas, porque no se pueden planear. Que un simple gesto, una mirada, o incluso un suave puñetazo en el brazo me hagan tan feliz . Me he intentado auto-convencer infinitas veces que lo que sentía por ti no era real, pero cuanto más lo pensaba más claro se volvía, porque esto es así, cuanto más piensas en una cosa más te acaba atrapando. Se apodera de ti y tú no puedes evitarlo. Lo difícil de esto es verle día a día, que tus días sean los míos, que la mayor parte del tiempo lo pasemos juntos. Ni del todo amigos, ni del todo amor. Ni juntos, ni separados. Nadie sabe que hay realmente entre nosotros, bueno, ni nosotros lo sabemos. No muy lejos, pero nunca demasiado cerca. Tener el corazón a mil por hora. Tener la cabeza en otro lugar. Tener miedo, a decir lo que realmente siento. Porque si sentimos miedo por algo es porque ese algo nos importa más de la cuenta. Porque las cosas importantes siempre dan miedo, solo hay que aprender a superarlo. Lo bueno se hace esperar, y cuando llega…arrasa con todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario